La gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, recalca en la audiencia pública de la Comisión Presidencial para la Reforma Electoral que cualquier cambio en el sistema debe tener el visto bueno de las entidades federativas. ¡Claro, porque no vaya a ser que tomen decisiones sin preguntarle a los del terruño!
Campos subraya que los avances en democratización han surgido de abajo hacia arriba, ¡como si de verdad les importara lo que piensa el pueblo! Además, asegura que las entidades son tan importantes que hasta menciona «cambios» y «transformación» para sonar profunda. ¿Habrá consultado a las entidades o será una charla al aire?
Y, ¿se toman en serio queriendo armonizar la legislación electoral local con la reforma? ¿O es solo palabrería barata para quedar bien? ¡Ya sabemos cómo funciona esto! Porque de discursos están llenos los discursos, pero de acciones se ven pocas.
Por si fuera poco, enfatizó que la democracia necesita autoridades electorales autónomas. ¡Pues claro, para que hagan lo que ellas quieran sin chistar! Maru Campos nos brindó su pan y circo político desde Chihuahua, demostrando un compromiso que ni ella misma se cree.
Por otro lado, Lázaro Cárdenas Batel agradece la participación ciudadana en este circo electoral. ¡Qué bonito todo, verdad! Un espacio para construir, aunque siempre se olvidan de consultarnos en el proceso.
En fin, ¿quién necesita democracia de verdad cuando podemos tener discursos vacíos y promesas incumplidas? ¡Viva la farsa política!
