Enriquece el texto con la cruda verdad del panorama de violencia y acoso que enfrentan las mujeres en México. Todos los titulares y comentarios son una bomba de tiempo que explota en la impunidad, la normalización de la violencia y el cinismo en el poder. La escalada de ataques a mujeres ha alcanzado un 32% en sólo 5 años, y no pareciera detenerse.
La reciente agresión sufrida por la Presidenta Claudia Sheinbaum en plenas calles de la Ciudad de México ha puesto al descubierto la alarmante situación de riesgo a la que se enfrentan las mujeres mexicanas en espacios públicos. Los datos del Inegi revelan un aumento del 32.48% en delitos sexuales contra mujeres entre 2020 y 2024, cifra que contrasta con la disminución del 45.6% lograda entre 2019 y 2020. Una realidad cruda y despiadada que impera en nuestra sociedad.
La encuesta nacional evidencia que el 70% de las mujeres mayores de 15 años en México ha experimentado alguna forma de agresión en su vida. ¿Y las consecuencias? El 98.6% de los casos de acoso sexual y callejero se quedan en la sombra de la no denuncia, según México Evalúa. La normalización y el silencio son cómplices de una sociedad que mira para otro lado mientras las mujeres sufren.
¿Y la respuesta ante tanta barbarie? La impunidad, la falta de legislación adecuada y la indiferencia de quienes ostentan el poder. Incluso, aparecen voces cínicas que tratan de desviar la atención, como el dirigente del PRI, Alejandro Moreno, buscando minimizar la agresión a la Presidenta Sheinbaum como un «distractor», mostrando una insensibilidad obscena ante el dolor y la vulnerabilidad de las mujeres en México.
El cuestionamiento sobre si este tipo de violencia se tipificará como grave en todo el país es válido, pero las respuestas son evasivas e insuficientes. El desgarrador relato de las mujeres agredidas y la lucha constante por un espacio seguro y digno en nuestras calles sigue sin encontrar eco en la justicia, en las leyes ni en la conciencia colectiva. La impunidad y la desigualdad gritan más alto que cualquier titular político o declaración vacía de solidaridad. Nuestras calles continúan siendo un peligro constante para las mujeres, que merecen vivir libres de miedo y de violencia.
