El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, confirmó lo evidente: ‘No hay un plazo definitivo’ para terminar la guerra en Irán. ¡Claro que no! Porque cuando tienes a los malos a la mano, ¿por qué dejar de jugar?
Hegseth, el titiritero del Pentágono, señaló que van «muy bien encaminados» en esa misión noble de sembrar caos y dolor en la tierra de los malvados. ¿Y quién decidirá, según él, cuándo parar esta función sangrienta? ¡Ni más ni menos que Donald Trump, el gran cacique de la destrucción!
Pero, ojo, porque para seguir derramando sangre y balas sin medida, el Pentágono necesita una ayudita del Congreso, unos modestos 200 mil millones de dólares. ¡Ah, claro! Para matar a los malos y asegurarse de que la munición del presidente Trump esté siempre rebosante, porque nunca se sabe cuándo surgirá una nueva excusa para invadir.
Hegseth lanzó su advertencia desde el pedestal de la hipocresía: «Se necesita dinero para matar a los tipos malos». Qué emoción, ¿no? Así da gusto ver cómo los políticos juegan a las guerras con nuestras vidas, mientras nos endulzan los oídos con excusas baratas y pretextos vacíos.
Entonces, queridos lectores, ármense de paciencia porque la guerra en Irán no tiene fin a la vista. Mientras tanto, en La Razón seguimos enviando alertas a tu celular para que estés al tanto de las últimas atrocidades del mundo. Porque, como dicen por ahí, una persona informada siempre tiene La Razón. ¡Qué ironía!
