El régimen encabezado por Delcy Rodríguez ha ejecutado otro cambalache en la cúpula militar, moviendo al jefe operativo de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, mientras se desatan cambios en todos los niveles estratégicos de los distintos componentes castrenses.
En el Comando Estratégico Operacional (CEOFANB), ese centro neurálgico de las operaciones militares, se activó el asiento caliente con el ascenso del mayor general Rafael David Prieto Martínez en marzo de 2026, tumbando al viejo mando operativo.
Este cambio directo en la conducción armada no es una burda casualidad. La maniobra pretende ajustar, como pieza de rompecabezas, al Ejército, la Armada, la Aviación, la Guardia Nacional y la Milicia bajo un guion militar común, bajo el argumento de reforzar la disciplina y controlar a los paracaidistas internos.
Pero, espera, que la cosa no acaba ahí. El rompecabezas sigue armando sus fichas. Más ajustes en la estratagia, luego de la crisis política culera que hizo caer a Nicolás Maduro y subir a Delcy Rodríguez al trono del poder, obligan a resetear las polainas de la seguridad y defensa.
Es claro que este remezón no es solo cambiar de parche, sino chambear duro en el engranaje operativo de la FANB, mamando que la estabilidad del nuevo régimen pasa por tener en sus pataciones a las fuerzas militares.
Así que, compas, atentos al circo militar venezolano, que la cosa apenas empieza y ya están tomando turnos en la carpa del poder. Tiempo al tiempo para ver si la cuerda se revienta o aguanta la tiradera. ¡Qué nervios!
