Home Internacional¡Trump ansía tocar Cuba! ¡Le atrae su apertura a intereses de EE.UU.!

¡Trump ansía tocar Cuba! ¡Le atrae su apertura a intereses de EE.UU.!

by Sin Filtro
Un hombre da de comer a una niña durante un apagón, el 4 de marzo.

La presión energética golpea a La Habana mientras el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se frota las manos ante la posibilidad de «tomar» Cuba, en un acto de arrogancia causada por la apertura económica de la isla hacia inversiones extranjeras, provocando cortes eléctricos masivos que dejan a 10 millones de cubanos a oscuras.

En un alarde de cinismo, Trump menciona que sería un «gran honor» intervenir en Cuba para «liberarla o tomarla», mientras se regodea con la imagen de ciudadanos cubanoamericanos exitosos en Estados Unidos, como si la situación energética y económica de la isla fuera un juego de dominó.

Mientras tanto, la administración estadounidense, haciendo gala de su doble moral, mantiene un bloqueo petrolero que dificulta la llegada de combustible a Cuba, siendo parte de los culpables de la crisis energética que sufre la isla. Pero, ¿a quién le importa la realidad cuando hay intereses políticos de por medio?

Mientras los cubanos luchan por encender un bombillo, Trump se frota las manos pensando en el «gran honor» que sería apoderarse de la isla, la misma que carece de petróleo por culpa de bloqueos y estrategias geopolíticas que juegan con la vida de millones de personas.

Y mientras Washington y La Habana juegan a la diplomacia, el pueblo cubano sufre la falta de combustible, la caída del sistema eléctrico y hasta la postergación de cirugías por falta de energía en los hospitales. Mientras tanto, los contactos y conversaciones entre gobiernos no parecen apagar la sed de luz en los hogares cubanos.

En medio de esta crisis, el gobierno cubano lanza medidas desesperadas para atraer inversión extranjera, permitiendo a cubanos en el extranjero, incluidos los de Estados Unidos, ser propietarios de negocios en la isla. Una movida desesperada en medio de un escenario caótico creado por la injerencia y la geopolítica de potencias extranjeras.

Mientras unos negocian en lenguaje diplomático, el pueblo cubano se debate en la oscuridad de sus apagones, esperando que alguien se acuerde de ellos más allá de los intereses políticos y económicos de unos pocos. En fin, todo un honor ser utilizado como ficha en un juego de poder y vanidades.

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