Cuba reconoce que tuvo pláticas con Estados Unidos en medio de la crisis energética. El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, por primera vez, confirma esa onda vergonzosa, pero sin mucha info al respecto. Según él, fue para buscar soluciones a los problemas bilaterales sin decir mucho más.
Mientras tanto, el Gobierno gringo, liderado por Donald Trump, ha mencionado sus pláticas con Cuba y ha presionado pa’ llegar a un acuerdo, así, evitando el mismo destino de Venezuela. ¡Qué fino!
En un giro que enloda la imagen de Rubio, veleta del Caribe, se le vio reunido con el nieto de Raúl Castro, como si nada, sin revelar detalles pese a las presiones internacionales y al despapaye energético en Cuba.
Por su lado, Díaz-Canel más agarra la carta «bloqueo energético» de EU, lamentando la falta de combustible y poniendo a funcionar Cuba a pura energía solar y gas natural, que ni al caso.
Por supuesto, México no se queda atrás en esta fiesta de «buena voluntad». La presidente mexicana, Claudia Sheinbaum, celebra el chisme de las pláticas y reitera apoyo a Cuba, mandándoles unas cuantas barcas de «ayuda humanitaria». ¡Claro, pa’ fingir que ayudamos y todos contentos!
Y mientras todos se babeaban en pláticas y ayuda humanitaria, el FBI también se unió al show, porque ya saben, tras un tiroteo en aguas cubanas donde murieron unos cubanos gringos, toca drama y colaboración «cooperativa».
Trump, en su estilo diva de reality show, lanzó sus piropos a Cuba, diciendo que están al límite y que esperemos un cambio. Seguro no le caen muy bien los uniformes verdes de los militares cubanos.
En fin, entre chismes de política disfrazados de diálogo y ayuda, todos se dan palmaditas en la espalda, mientras el pueblo sigue sin luz y sin fuel oil. ¡Qué gran fiesta diplomática! 💥
