Home Nacional¡Revelación explosiva! Fernández Noroña descubre su retrato para la presidencia en el Senado mientras Adán Augusto López brilla por su ausencia

¡Revelación explosiva! Fernández Noroña descubre su retrato para la presidencia en el Senado mientras Adán Augusto López brilla por su ausencia

by Sin Filtro
Develan retrato oficial del senador Gerardo Fernando Noroña como presidente del Senado de la República entre 2024 y 2025.

**Fernández Noroña devela su retrato por presidencia en el Senado; se ausenta Adán Augusto López**

El senador de pacotilla Gerardo Fernández Noroña decidió hacerse un acto de autocomplacencia y presentar su retrato oficial como expresidente del Senado de la República. ¿Lo más patético? Su coordinador parlamentario, Adán Augusto López Hernández, ni siquiera apareció. ¡Qué solidaridad, qué compromiso!

En un espectáculo vergonzoso en la Casona de Xicoténcatl, Noroña se puso la medalla de ser el primero en hacer semejante circo de exhibicionismo personal. La cereza del pastel: el retrato al óleo lo pagamos tú y yo, querido ciudadano, con la módica suma de 27 mil 840 pesos. ¡Viva el derroche de nuestros impuestos!

Para colmo, el “viajero frecuente” Fernández Noroña se sintió atacado por sus lujosos paseos, en especial el de primera clase a Roma. ¡Pobrecito, lo están juzgando injustamente por disfrutar los beneficios que su posición le ofrece! ¿Qué sigue? ¿Una estatua en cada calle de la ciudad con nuestros impuestos?

Pero no, no creas que el evento era simplemente una excusa para admirar la egolatría de Noroña. ¡No, señor! Él mismo va más allá y se atreve a tildarlo de “ceremonia protocolaria”. ¡Qué cinismo! Mientras él se pavonea, olvida el verdadero servicio que debería ofrecer a la ciudadanía.

La cereza del pastel, o más bien la guinda de la egolatría, es su descaro al afirmar que prefirió esperar a su compinche Laura Itzel Castillo, actual presidenta del Senado, para que ella develara su retrato. ¡Qué sacrificio! Mientras haga lo que quiera a costa del erario público, todo está en orden.

En fin, un capítulo más de la novela de corrupción y cinismo en la política mexicana. Mientras tanto, nosotros los ciudadanos seguimos pagando los lujos absurdos de estos “servidores públicos”. ¡Qué viva la revolución, carajo!

Related News