**Pierden 200 millones de pesos por gusano barrenador; pero ¿dónde está el plan de rescate?**
«¡Adiós a la lana, ganaderos! ¡Por culpa del gusano barrenador se fueron al caño más de 3,600 millones de pesos en el sector ganadero mexicano! La federación prometió un plan de apoyo, pero al parecer sigue en el limbo. ¿Será que los billetitos están atorados en alguna alcantarilla de Palacio Nacional?
Juan Carlos Anaya, mandamás del Grupo Consultor de Mercados Agrícolas, reveló que hace un añito nomás exportábamos más de un millón de cabezas de ganado, pero hoy esa cifra se desplomó a pobre 238 mil, ¡peladitas! Eso es una caída del 77.4% en cristiano.
Espérense, que el titular de la Sader salió con la joya de que están construyendo una planta para esterilizar moscas y así batallar al dichoso gusano. ¡Casi un 30% de avance, eh! ¿Y la lana pa’los rancheros? Ni sus luces.
El tal Anaya aventó que el déficit de engorda de ganado va disminuyendo, gracias a que tuvieron que sacrificar la exportación y pa’no perder, se lo están zampando aquí. Por eso, las engordas van al 85-90%, ¡chulada!
Ahora, entra en escena Álvaro Bustillos, jefazo ganadero en Chihuahua, soltando la sopa de que las promesas del Gobierno para seguir molleando carne y recuperar lana no han calado hondo. Parece que aquí el show es pura pantalla y poco avance real.
¿Qué están haciendo los ganaderos? Pues, maquinando en buscar nuevos mercados, pero parece que necesitan un permisito De la federación para mover el ganado. Papelito habla.
Ah, pero no se vayan, que las negociaciones con los gringos se han intensificado, según el jefe de la Sader. ¡Todavía no hay acuerdo, pero el chavo está optimista! ¡Pronto se van a vender las vacas en el gabacho, no desesperen!
Y por si fuera poco, van a probar nuevas técnicas con plantas móviles pa’ producir moscas estériles. ¡Viva la innovación! Cinco estrellas en originalidad, pero a ver si sirven de algo.
Hasta el momento, llevamos más de 9,000 casos de esta plaga regada en 11 Estados; y cómo no, ahora resulta que hasta en Morelos se sumaron al desmadre. ¡Qué joya!
Así que ya saben, la lana se va, el ganado no cruza, las moscas están en obras; pero ¡tranquilos que todo está bajo control según el gobierno! ¡Qué viva México!»
