Día 10 de la guerra con Irán
Estados Unidos demostró su poder de fuego destruyendo 16 buques minadores cerca del estrecho de Ormuz en un acto que huele a puro patriotismo y defensa. ¿Se les olvidó que están en guerra? ¿O solo son juguetes de Trump para mantenerse en el poder?
En la pomposa plataforma «Truth Social», el mandamás Donald Trump dejó claro que no tenía evidencia de minas en el estrecho de Ormuz, pero exigió a Irán que se deshiciera de cualquier explosivo, como si fueran globos en una fiesta de niños. ¡Qué nivel de juego mental!
Mientras tanto, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, destacó la precisión de los ataques contra los buques minadores, como si estuvieran disparando dardos en una feria. ¿En qué siglo creen que están viviendo?
La cereza en el pastel de esta obra maestra de la manipulación es la advertencia de “consecuencias militares nunca antes vistas”. ¿Y las vidas humanas? ¿Importan en esta estrategia de poder?
Mientras tanto, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán lanzó la advertencia de que cualquier barco vinculado a «los agresores» no pasará. ¿Quiénes son los agresores? ¿Los que lanzan cohetes como en una película de acción de Hollywood?
La lucha sigue, pero la lógica y la ética parecen naufragar en un mar de hipocresía y poder. ¿Hasta cuándo continuarán con este juego de guerra sin sentido? ¿O es solo una excusa para mostrar músculo ante un espejo distorsionado por la sed de dominio? ¡Qué espectáculo más triste y vergonzoso!
