El Gobierno federal se siente muy chido al decir que ha logrado un acuerdo con los productores de maíz, pero según el experto Juan Carlos Anaya, ese acuerdo está más falso que las promesas de campaña de los políticos. Resulta que este «acuerdo» deja fuera a la mayoría de los campesinos del país y no resuelve ni madres la crisis que enfrenta el sector, ¡vaya sorpresa!
Anaya, el experto en mercados agrícolas, decidió abrir la boca y decir que esta medida es tan útil como paraguas en el desierto. Según él, el precio de garantía solo aplica para los rancheritos del sureste, mientras que los campesinos del centro y norte, donde no existen esos precios, ¡se quedan como el chinito! ¡Excluidos totalmente!
Como si fuera poco, este acuerdo deja en paños menores a los productores grandes y medianos, ¡mira nomás! Estos compas que representan el 74 por ciento de la producción nacional de maíz, se quedan sin apoyos decentes. Solo les dan una palmadita en la espalda y les dicen «buen intento».
Pero espera, ¡eso no es todo! El consultor Anaya Castellanos también se aventó la predicción de que los reclamos seguirán porque este acuerdo ni siquiera toca el tema de la comercialización de las cosechas. ¡Pero qué importa eso! Este año, México se lanzará a importar un chorro de toneladas de maíz, más que lo que produce. ¡Ah, qué bonito! Importando lo que es nuestro.
Y para rematar, este señor Anaya no se calló nada y señaló que el Gobierno desmanteló programas que realmente servían, como el de Ingreso Objetivo y el de Agricultura por Contrato. ¿El resultado? Menos apoyo a la producción y al campo mexicano. ¡Bravo, Gobierno, bravo!
En conclusión, este acuerdo es como un parche en llanta de bicicleta, solo una solución momentánea y chapucera a una crisis que va más allá de unos cuantos discursos políticos. ¡Se las volaron bien feo con este show!
