Pablo Gómez le echa más gasolina al fuego en el tema de la reforma electoral. El tipo, encargado de la comisión presidencial para redactar la iniciativa de cambiar el sistema de elecciones, decidió calentar aún más los ánimos. Justo cuando las aguas ya son turbulentas entre oficialistas y opositores, y ni siquiera se ha presentado la propuesta formal, Gómez ha optado por la controversia. El día que recibió más de 200 propuestas del INE para armar su grandioso proyecto, soltó la bomba de que el famoso dictamen no saldrá del consenso. Según él, si el propio INE no logró unanimidad para una sola propuesta, mucho menos la habrá en el plan final de su comisión. ¡Vaya declaración!
Pero ahí no para la cosa, porque Pablo, que dicen que se puso agresivo en su reunión con consejeros electorales, también soltó la perla de que no está de acuerdo con que el INE sea autónomo. O sea, que sí debe ser independiente, pero eso de autonomía, eso es harina de otro costal para una institución cuya chamba es administrar procesos legales según la Constitución. ¿Se lo comieron los personajes del poder o qué? ¡La que se avecina!
