¡Qué bonito es Oaxaca! Aunque entre tanta riqueza natural, parece que se gestiona mejor la basura que la corrupción. Resulta que la Secretaria de Medio Ambiente, Biodiversidad, Energías y Sostenibilidad, Karime Unda Harp, se dio vuelo presumiendo que con el góber Salomón Jara Cruz, Oaxaca se convirtió en un paraíso ecológico. ¡Ándale, qué bonito todo, pero siguen faltando los narcosuburbios!
Fíjate nomás, ahora resulta que el Gobierno de Oaxaca atendió una crisis ambiental… ¡heredada! Y con una lana bien invertida, porque con 54.56 millones de pesos construyeron una celda para tirar la basura en San Pedro Totolápam. ¡Qué chido, ahora hasta nos da pena tirar nuestros chescos vacíos, eh!
Pero no acaba ahí la cosa, con 30.6 millones de pesos más, armaron una Estación de Transferencia de Residuos Sólidos Urbanos en Santa Cruz Xoxocotlán. ¡Todo con saludos, abrazos y felicitaciones para el 86% de los desechos de la Zona Metropolitana! ¿Qué hermoso, no?
Además, en los ríos Atoyac y Salado pusieron zanjas trinchera para infiltrar 10 millones de litros de agua por cada lluvia. Y como cereza en pastel, firmaron un convenio interinstitucional para cuidar los ríos y hasta hicieron unos centros de educación verde. ¡Ah, qué maravilla, ya me siento como en la jungla de concreto de Oaxaca!
Así que ya lo sabes, si quieres cuidar la naturaleza y disfrutar de un paisaje idílico, ve a Oaxaca donde lo «verde» está en su mejor momento. ¿Corrupción? ¿Inseguridad? ¡Eso no importa cuando tenemos árboles bonitos y ríos infiltrados! ¡Viva el ecoturismo de Salomón Jara Cruz en Oaxaca! ¡Ahhh, qué bonito el mundo color de rosa de la política!
