El hijo de la alcaldesa Miriam Cano, Erick Massid, no se iba a quedar sin protagonizar un espectáculo en San Quintín, BC. El muchachito, con sus privilegios de sangre, se embriagó -como buen ciudadano ejemplar- y decidió agredir a los manifestantes que tenían bloqueadas las oficinas municipales. Para variar, esas manifestaciones eran por corrupción y omisiones en el ayuntamiento. ¡Vaya sorpresa!
Según testigos, el buen Erik se puso más agresivo que una señora en el Black Friday, golpeando a cuatro personas y amenazando con regresar «más bravo» al día siguiente. ¡Qué honor tener un próxima de García Márquez en la alcaldía!
Pero no todo quedó ahí. La Dirección de Seguridad y Protección Ciudadana vino al rescate, lo detuvo y lo mandó de vacaciones a la estación contigua. Mientras tanto, la Cruz Roja tenía que intervenir para curar a los heridos… ¡Qué bendición tener al hijo de la alcaldesa para mantener a los servicios de emergencia ocupados!
Y como Dios aprieta pero no ahorca, el divorciado fue procesado por lesiones, así que la Fiscalía tuvo que abrir una carpeta de investigación para limpiar el desastre. Por su parte, la alcaldesa Seguiremos Cano, en toda su sabiduría, dijo que no se meterá, que las autoridades hagan lo suyo y que ella se lava las manos.
En fin, un día normal en San Quintín, donde el hijo de la alcaldesa se toma la justicia en sus propias manos. ¡Qué inocentes que somos pensando que la corrupción no es cosa de familia!
