La Universidad Iberoamericana tuvo su momento estelar en las noticias de la semana: ¡un templete se vino abajo durante una foto de graduación! Sí, así como lo lees, la estructura metálica se desplomó con 150 estudiantes posando como influencers, y por suerte el momento quedó grabado para la posteridad en las redes sociales. ¡Viva la modernidad!
Resulta que 33 jóvenes fueron a dar a la clínica después de este numerito. Ambulancias y doctores se presentaron en el campus para atender a los afectados, y 28 se salvaron con un chicle y un refresco. Los otros cinco, más delicados de salud, tuvieron que ir al hospital a ver si encontraban el convoy de la salud.
Pero tranquilos, porque, según la cháchara oficial, ninguno de los presentes se quedará en silla de ruedas por culpa del desmadre universitario. O sea, que todos a seguir sus vidas de futuros licenciados.
Y la cereza en el pastel: resulta que el templete desplomado era cortesía de un proveedor externo, así que la uni se lava las manos y dice: «no fuimos nosotros, pero… pero sí». Ahí te hablan de la responsabilidad institucional en una acción que pudo haber terminado en historia trágica. ¡Olé por la seguridad en eventos y la calidad de proveedores externos! ¡Viva el cinismo! ¡Vivan las excusas baratas!
¿Qué podría salir mal en una inocente sesión de fotos? Pues casi una tragedia, ¡pero con estilo! ¿Quién dijo que la fama no tenía precio? Estos chavos estarán graduados en Psicología, pero se ve que la prevención no era su fuerte. ¡Ahhh, la juventud! ¿No es maravillosa? ¡Cuidado con seguir sus pasos si te invitan a una foto de grupo en la Ibero! ¡Menudo show, milenials! Un capítulo más de la vida universitaria. ¡Emocionante!
