¡Otra vez Israel y Estados Unidos jugando a ser los justicieros del mundo! En su crisis de egos y poder, decidieron lanzar ataques contra Irán, ¿y qué? Pues, llegaron a una escuela primaria y, sorpresa, ¡108 muertos! ¡Puuum! Directito a una institución educativa, ¡para variar!
La tragedia se viralizó rápido con un video escalofriante que muestra los estragos del bombardeo en la escuela de niñas en Minab, al sur de Irán. ¿Y las criaturas inocentes? Ah, también hay heridos, pero ellos no importan en el juego de los grandes poderes, ¿verdad?
El vicegobernador local ya activó a los equipos de emergencia para atender a los afectados y limpiar el desmadre que dejaron los misiles. ¡Bravo, qué valientes! Mientras tanto, en el amado Internet, circula el video del ataque, con gritos y llantos de testigos. ¡Para los que dicen que el cine de terror está pasado de moda!
El caos reinó en Irán, y todos a comprar como locos, a buscar a los chamacos en las escuelas. ¡Estamos a salvo! Donald Trump y el genio de Netanyahu hicieron su fiesta de confirmación del ataque, argumentando peligros inminentes y bla, bla, bla.
¿Qué más esperamos de estos matones internacionales? ¿Jugando a la guerra como si fuera su videojuego favorito? ¡Qué bonita paz mundial nos venden! Pero así es el circo de la política global, ¡y los payasos siempre somos nosotros! ¡¿Y los inocentes manchados de sangre?! ¡Bah, da igual! ¡Sigamos con la función de hipocresía y desigualdad! ¡Aplausos, señores, y a la próxima masacre!
