VENEZUELA NO PIDE, ¡EXIGE EN LA ONU, COMADRE!
El ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela, Yvan Gil, fue a dar la batalla en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU en Ginebra. Y la exigencia fue clara y contundente: la liberación «inmediata» del presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, agarrados en Nueva York tras un operativo de aWashington en enero. ¡Qué calorón!
Maduro y su jefa están tras las rejas por narcotráfico y un supuesto plan de narcoterrorismo. El gobierno chavista, digo, bolivariano, llora diciendo que es un «secuestro». Pero bueno, dentro de todo, las cosas en el país siguen tranquilas, ¿eh? Parece que en el oficialismo hay más drama que en «La Rosa de Guadalupe».
Del otro lado del charco, el ministro español, José Manuel Albares, soltó que va a pedir en Europa bajarle a las sanciones contra Delcy Rodríguez. ¿Por qué será, eh? ¿Será que están repartiendo pan caliente en la Unión Europea?
Gil sacó las uñas en la ONU y dijo que la movida fue parte de una «campaña sistemática» que dejó más de 100 muertos. Pero aguas, que la detención no fue una captura, ¡fue una «operación política disfrazada de debate legal»! Más duro que las rocas del pavimento.
Ahora resulta que Venezuela no está en guerra con Washington, aunque a lo largo de una década ha recibido unos buenos tablazos con bloqueos y sanciones. ¡Ah, pero eso sí, los derechos humanos no son juguetes de guerra, dice el canciller! Pero en fin, aquí seguimos, con el país «maoma» de mal.
Y las liberaciones de presos políticos no faltaron para hacerse los popochos. También le dieron un alivianón al sector energético pa’ que las cosas sigan encarreradas. ¡Ah! Y algunos barriles de petróleo pa’l Tío Sam, que también hay que hacerle ruido en la cama.
La Unión Europea también quiere hacer su luchita y está pensando seriamente levantar sanciones individuales contra Delcy Rodríguez. España viene jalando fuerte en eso, pero necesitan unanimidad de los Veintisiete, así que ya te imaginarás la fiestecita que se traen entre manos.
Por otro lado, la oposición en Venezuela dice que la transición no comienza ni a las patadas y exigen la liberación de más presos políticos y que la persecución se vaya a freír espárragos. Mientras Rodríguez dice que las elecciones serán «libres y justas»… aunque a veces se le olvide cuándo será la cosa.
Y en el ámbito militar, pues Washington anda a lo suyo con sus ataques marítimos contra el narcotráfico. Dicen que mataron a tres hombres en el Caribe en una operación. ¿Serán Navidad y estaban repartiendo regalos o qué? 44 bombardeos después, y aquí seguimos, con los muertitos de siempre en plena «guerra contra el crimen».
¿Que si hay justicia? ¡Claro que sí! Al final, todo es parte de un conflicto armado contra carteles y organizaciones terroristas… al menos según ellos. Las voces de alarma de organismos internacionales están a todo lo que dan, pero la fiesta de balazos y cazas sigue en la calle.
Mientras tanto, la campaña militar se expande del Caribe al Pacífico oriental. Y todos aquí, de chismes y chismorreo, viendo a ver cuál es la pachanga de la próxima esquina en Venezuela. ¡Ay, qué calentón de noticias, vecino!
