Las autoridades españolas dieron un nuevo golpe al narcotráfico en Europa, desarticulando una red ligada al Cártel de Sinaloa. ¿Qué tal eh? Capturaron a nueve delincuentes, les decomisaron 40 kilos de droga escondida en una estatua de Popeye y casi tres melones en efectivo. La movida la hicieron en colaboración con la DEA, ¡los gringos no podían faltar en el show!
Resulta que la Policía Nacional descubrió que un tipejo del Cártel de Sinaloa y un empresario de mármol eran los cerebritos detrás de enviar droga en la fachada de una empresa. Emprendedores de la droga, ¡qué tal! Y es que aquí la mafia no tiene límites, usan empresas como pantalla para sus sucias jugadas.
En medio de toda la movida, pillaron 40 kilos de metanfetaminas escondidas en una estatua de Popeye, porque ya saben, el marinero ahora trafica drogas. También agarraron 38 kilos de marihuana que iban rumbo a Finlandia. ¡Qué exportadores tan patrióticos, llevando lo mejor de México a Europa!
La policía soltó la sopa de que, tras agarrar a esta pandilla, saben que los compinches restantes están tratando de reorganizarse para seguir llevando su «negocio» adelante. O sea, este circo no termina, ¡la mafia no se va de fiesta!
Pero eso no es todo, en noviembre le entraron al Cártel Jalisco Nueva Generación en España. Sí, en esa ocasión detuvieron a 20 miembros de la banda, ¡qué pandilla más grande! Les segaron el paso a los narcomenudistas que querían embarrar droga por toda Europa. Cuando creen que la policía va tras ellos, se cambian de esquina, ¡inteligentes estos chicos!
La movida de la Operación Saga fue un durísimo golpe al narcotráfico, que terminó con nueve arrestados y una gran cantidad de metanfetaminas aseguradas. ¿Quieren más acción? La Dirección General de la Policía puso al descubierto toda la peli, ¡así o más intenso!
Este no es un caso aislado, en octubre la policía también les cayó a traficantes mexicanos y colombianos que hacían base de operaciones en España. ¡El país del flamenco es tierra de todos! Así que ya sabes, el crimen no descansa y las autoridades tampoco. ¡El show debe continuar, señoras y señores!
