**Nahle y la contradicción descarada**
La gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle, está en boca de todos por su nueva tendencia a «corregir» el rumbo de su Gobierno y sus declaraciones. Resulta que tuvo que retractarse después de apoyar que acusaran penalmente al periodista Rafael León por terrorismo. ¡Vaya valentía! Pero como le recetaron una buena dosis de cordura, hasta la Presidenta Claudia Sheinbaum rechazó semejante ocurrencia.
Sin embargo, la historia se repite, y ahora Nahle protagoniza un nuevo capítulo de su serie «Mea Culpa», donde parece que el guionista olvidó la coherencia. Todo comenzó cuando unos 20 mil trabajadores de la salud de su entidad decidieron desquiciar las calles en protesta por no pagarles un bono. ¡Qué detalle tan simpático!
La gobernadora, que tiene el cinismo de acero, salió a declarar que «ayer en la tarde se empezó a pagar y quedaron en que hoy terminaban». ¿Acaso esas son las reglas del juego, Nahle? Porque si no me pagan, ¿puedo cerrar una avenida también? Y para rematar la faena, reconoció que hubo «una falta de parte de mi administración y hay que reconocer cuando las cosas no se están haciendo y hay que pagarles a ellos».
En resumen, Nahle se lanza al ruedo de la corrección solo cuando la presión social y el caos en las calles la obligan a recordar las normas básicas de la moral y la decencia. ¡Viva la coherencia gubernamental! Ojalá el próximo capítulo de esta telenovela nos sorprenda con más giros inesperados. Porque en Veracruz, ¡nunca se sabe qué esperar de sus gobernantes!
