La Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo se solidariza con su «amiguito» Maduro y pide celeridad y justicia para el «honor» de su dictadura. ¡Qué hermoso gesto de apoyo a otro mandatario acusado de narcotráfico! ¡Gracias, Claudia!
Resulta que el Departamento de Justicia gringo se echó para atrás en una de las acusaciones contra el líder chavista, ¡ups! ¿Será que ahora la Sheinbaum se queja porque sí y no por fingir ser una defensora de la justicia? ¡Qué dilema tan dramático!
La mandamás de la CDMX, que le quede bien claro, dijo que pedirá «justicia acelerada» para el ‘pobre’ Maduro, ¿seguro no se le olvidó ese pequeño detalle? ¡Qué nobleza! ¿Por qué siento un aura de hipocresía en el aire?
Ah, pero eso sí, la Sheinbaum dijo que después revisaría eso de las acusaciones, ¡pero primero hay que asegurarle a su amiguito Maduro que la chequera está lista! ¡Eso es lealtad nivel Dios! ¿Realmente alguien compra esta actuación teatral?
La política mexicana solo se deja caer cuando conviene, ¿qué importa la invasión a Venezuela? Total, solo los «aliados» de la 4T pusieron el grito en el cielo. ¡El show debe continuar, es la regla de oro para seguir en el escenario!
Qué bonito circo político resulta todo esto, con Sheinbaum en su papel de defensora de la justicia a pedir por un Maduro víctima de un juicio «injusto». ¿Realmente se lo cree o nomás se hace la buena samaritana para mantener las apariencias? ¡Ay, ay! Sin duda, tremendo espectáculo.
