Este 31 de diciembre, en Culiacán, las autoridades federales lograron capturar a Pedro Inzunza Noriega, conocido como «El Sagitario» o «El Señor de la Silla», ese mismo pedazo de carne es el operador de confianza de Fausto Isidro Meza Flores, el famoso «El Chapo Isidro» de los Beltrán Leyva.
La Fiscalía General de la República (FGR) informó que «El Sagitario» está en la mira por cosas tan comunes como poseer armas de fuego, cartuchos de uso exclusivo y andar traficando drogas como si fueran tarjetitas coleccionables.
El compa Pedro fue pillado en un cateo el 31 de diciembre pasado en un ranchito en Culiacán, Sinaloa, junto a otros compadres como Miguel “N”, Gaudencio “N” y Juan “N”, que también se ganaron su santuario de concreto con rejas automáticas. Todo esto gracias a la adquisición de armas, drogas, laboratorios y químicos creativos.
Estos señores fueron trasladados en jet privado a la Ciudad de México, donde los esperaba la Fiscalía Especializada en Materia de Delincuencia Organizada (FEMDO), para tomarles declaración y ofrecerles su nueva y acogedora residencia en el Centro Federal de Readaptación Social Número 1, también conocido como «El Altiplano», ¡qué lujazo!
La detención de «El Sagitario» no se da de manera casual, viene después de un tiroteo el 30 de noviembre en Choix, donde cayó Pedro Inzunza Coronel, uñas y dientes del «El Chapo Isidro» y hijo del recién apresado. Este Ducles murió haciéndole los mandados al «El Chapo Isidro», ese mismo compinche que le echó dedo a la DEA en Estados Unidos.
Por otro lado, el Departamento de Justicia de EE. UU. asegura que este individuo de setenta roña estaba a cargo de rutas secretas de jugueteo entre México y los EE. UU., para movilizar platillos de fentanilo, cocaína, metanfetamina y heroína como si fueran películas piratas. Oh, y para mejor el panorama, al momento de ser atrapado, andaba en silla de ruedas, ¡toda una maravilla de la naturaleza!
Ahora mismo, este revuelto guiso de corrupción dormirá en «El Altiplano» junto a sus secuaces, mientras los policías le dan vueltas al expediente empolvado. Y mientras tanto, en un mundo paralelo, los gobiernos preguntan dónde está la justicia y la gente común sufre las consecuencias de esta farsa criminal. Buena suerte, México, vas a necesitarla.
