Fuerzas gringas se la rifaron al abordar el buque «Veronica III» en medio del Océano Índico, le siguieron la pista desde el Caribe, en la jugada contra la «flota en la sombra» que trafica con el crudo venezolano tumbado. La movida, según el Departamento de Guerra de EU, fue un paseo de domingo dentro de la chamba del Comando Indo-Pacífico.
La agencia yanqui informó en sus redes que el barco trató de hacerle al loco con la cuarentena ordenada por el patrón Donald Trump, pa’ los cargamentos petroleros vetados que van y vienen de Venezuela. Por si no lo sabías, el Veronica III, de bandera panameña, está en la lista negra por su papelería sucia en el boliche del crudo iraní, lo cacharon los mantas de la Oficina de Control de Activos Extranjeros.
La bola roja nos dice que esta navecita zarpó de Venezuela el 3 de enero del 2026, día del pleito de Nicolás Maduro, cargando casi 2 milloncitos de barriles de oro negro y fuel oil. Además, informes por ahí destapan que el barco, alias «DS VECTOR», ha hecho pila de rutas moviendo crudo ruso, iraní y venezolano desde el 2023.
La vaina no ha definido si el Veronica III quedó atrapado por las autoridades o si se va a quedar bajo llave mientras le acomodan el juicio. Y, hablando de perretas, esta movida se une al baile del petróleo Aquila II, que persiguieron por 10 mil millas desde el Caribe al Índico, pura fiesta.
Escupe el palito Rusia, amenaza con hacer cuentas con los barcos gringos, mientras Washington tira la baraja de cartas diciendo que es todo parte de su show de sanciones. Por ahí nos dicen que Europa Press les pasó el chisme.
Lo más seguro es que el Veronica III tendrá que explicar sus tretas en la tenebrosa historia de transportar lo que no debe. Ahora, a esperar cómo se resuelve este borlote internacional.
