En una movida que haría sonrojar a cualquier diccionario, en Caracas se reportó la liberación de 17 detenidos, ¡perdón!, según el gobierno de Venezuela, ¡no son presos políticos! Aunque organizaciones como «Clippve» dicen lo contrario y afirman que entre los liberados hay una docena de hombres y mujeres.
Pero el drama no termina ahí, resulta que en la “Zona 7” aún quedan más de 50 individuos tras las rejas por delitos «comunes», supuestamente. ¿Cuál será la sorpresa que nos espera para el próximo episodio de esta telenovela?
La trama se puso intensa con dramas familiares incluidos. Los parientes de los prisioneros, que tenían asientos de primera fila afuera del calabozo, se encabronaron y hasta se aventaron una huelga de hambre junto con los involucrados. ¡Qué bonita familia, ¿no?!
Mientras tanto, en la Asamblea Nacional siguen haciendo planes de liberación masiva ¡o eso dicen! Pero el show debe continuar, porque el debate de la ley de amnistía se pospuso. ¿Ironía? ¡Para nada!
La cosa está tan buena que incluso Foro Penal informó que más de 430 personas han sido liberadas desde enero, aunque mantienen a 644 en la fila de espera. Y, ¡oh sorpresa!, el exdictador Maduro jura que allá no hay presos políticos, solo ciudadanos muy aplicados que han cometido «errores». Claro, como olvidar que han lanzado a la civilidad más de 900 supuestos inocentes, pero sin una lista oficial para no arruinar la sorpresa.
Y como si fuese la anécdota perfecta, María Corina Machado, desde la Conferencia de Seguridad de Múnich, le manda un recadito a la comunidad internacional para que deje de pensar y tome acción, especialmente contra el gobierno venezolano. ¡Ajá, suena bien la cosa!
Así que amigos, el circo está en su punto más álgido, los presos en Venezuela bailan al ritmo de la niebla política, y nosotros seguimos esperando que alguien resuelva este embrollo. Mientras tanto, ¡qué viva el drama criollo!
