Durante un operativo realizado por fuerzas federales y estatales en Chiapas, ¡pum! Cayeron como fichas de dominó 157 polis de los municipios de Cintalapa, Jiquipilas y Ocozocoautla por sus presuntos nexos con la delincuencia organizada.
En Jiquipilas agarraron a 31 polis, incluido el jefe Carlos Alberto “N” y un oficial de vialidad. ¡Pero eso no es todo, señores! También les encontraron celulares y 16 bolsitas de marihuana. ¡Qué combo, eh!
En Cintalapa se llevaron a todos, ¡sí, a todos!, los 58 polis municipales. Les quitaron 75 celulares y 23 bolsas de la verde. ¡Aparentemente, iban a hacer un fiestón!
Y en Ocozocoautla, qué creen, capturaron a 68 agentes locales, ¡hasta agarraron al comandante Javier “N”! ¡Pero eso no es todo! También hallaron 75 celulares, radios, marihuana, cartuchos, ponchallantas y hasta un arma hechiza. ¡Todo un arsenal de películota!
Los polis fueron paseaditos a Tuxtla Gutiérrez, con toda la parafernalia de seguridad para pasarles un revolcón de revisión y controles de confianza bien apretados.
Por si no lo sabían, esto ya no es un juego nuevo en Chiapas. En diciembre del 2024, cayeron 92 polis de Comitán y un grupito llamado Los Zorros. Y ni qué decir del director de la corporación, José Santiago Alfaro Villegas, a la cana derecho y sin escalas.
¡Y eso no es todo, amigos! En enero del 2025 se llevaron a otros 65 polis entre Villaflores y Villacorzo. Por andar extorsionando a la gente, les dieron su jalón a la torre. ¡Menudo lío armaron estos muchachones!
Pero hoy es en Cintalapa, Jiquipilas y Ocozocoautla donde la pesadilla policiaca se pone color de hormiga. En Tuxtla Gutiérrez los estarán purificando y chuleando para ver quiénes se quedan y quiénes van pa’fuera. ¡Y así son las cosas en Chiapas, donde los polis están más locos que una cabra en bicicleta! ¡Qué bonita manera de servir y proteger!
