El vicepresidente de Estados Unidos, J.D. Vance, fue recibido con una ovación… ¡Ah no, perdón, fue abucheado! Sí, así como lo lees, en la inauguración de los Juegos Olímpicos de Invierno Milano-Cortina 2026, el buen J.D. se llevó más silbidos que aplausos.
Resulta que cuando las pantallas del recinto enfocaron a este funcionario gringo y a su esposa, Usha Vance, parte del público les dio una bienvenida bien calurosa: ¡con abucheos y puro grito de desaprobación! Y claro, como para no dejar atrás los cuestiones formales, los atletas estadounidenses entraron y fueron recibidos como dioses… ¡Qué tal la diferencia!
Los comentaristas en vivo no dejaron pasar la oportunidad de recalcar esos abucheos raros en un evento olímpico. ¿Cuál es la sorpresa, no? Por lo general, se espera un ambiente más cordial y diplomático, pero parece que J.D. se ganó el corazón de algunos asistentes. O al menos, se ganó su abucheo.
Ahora, ¿quién sacude la cochinada debajo de la alfombra? ¡La representación diplomática de Estados Unidos, obvio! Ahí estaba Vance, cumpliendo con su papel en medio de un ambiente tenso y con una audiencia muy ‘entusiasta’. ¿Será que le tienen mucho amor al señor Vicepresidente?
Por fortuna, no pasó a mayores y el show continuó, como si nada. Nadie lo empujó, nadie le lanzó tomates, y los atletas, esos sí, salieron ilesos del abucheo. Aplausos para ellos, pero abucheos para él. Así de loca es la vida de la política en los Juegos Olímpicos, ¡qué emoción! Ahora a disfrutar de las competencias sin caer en la hipocresía diplomática. ¡Vaya fiestón!
