**¡VACÍA TU BOLSILLO Y CÓMO! DIPUTADO DE MOVIMIENTO CIUDADANO PROPONE REFORMA VS. GENTRIFICACIÓN**
La cosa está tan brava en el tema de la vivienda que el diputado federal de **Movimiento Ciudadano, Eduardo Gaona**, se puso las pilas y armó una iniciativa para darle con todo a la **Ley de Vivienda** y tratar de que la gente no termine en la calle. El objetivo: frenar los devastadores efectos de la gentrificación que nos está arrebatando pedacitos de ciudad sin piedad.
La propuesta calienta asientos y busca darle en la torre a ciudades como **Tijuana, Guadalajara, Monterrey, Querétaro, Puebla y la CDMX,** donde los precios de la vivienda tienen a la población más jodida que nunca. Y ojo, que no es solo por tener un techo, según el diputado la movida va más allá, onda que la vivienda debe ser un espacio que no te perjudique la salud, la educación, el trabajo y todo eso que está buena onda para vivir. Pero claro, en México, esa buena onda es como encontrar agua en el desierto, nomás no se da en zonas donde abundan los lujos y las envidias.
Gaona lo dejó claro: la especulación inmobiliaria, la telaraña de políticas públicas fallidas y la mala organización urbana son como el combo perfecto para pisotear a los más vulnerables y mandarlos a chambear al más allá. Así que sin andarse por las ramas, Movimiento Ciudadano quiere apretar tuercas y asegurarse de que todo hijo de vecino tenga chance de un techo digno, sin tener que vender un riñón para poder pagarlo.
La inciativa es clarita: hacerle reformita a la **Ley de Vivienda**, para detener esa rapiña llamada gentrificación y que la gente pueda rascarse el lomo para conseguir un techo honrado a precios que no te hagan renunciar a la quincena entera. Es más, lo que buscan es poner al día la legislación habitacional, para que no ande a medio gas cuando se trata de resolver las penas de vivienda en las ciudades de este país.
Al final del día, la jugada viene para ir del dicho al hecho y convertir nuestras ciudades en lugares donde no sea un oxxo encontrar un lugar seguro y majo para vivir. ¡Ahí nos vemos, chilangos!
