El mandamás del país del norte, Donald Trump, se enojó con el presentador de los Grammy, Trevor Noah, y le tiró amenazas de demanda por una broma en la gala donde insinuó que el magnate estuvo en la isla de Epstein (¿será?). En su red social de mentiritas, el republicano llamó a Noah “pobre, patético, sin gracia y tonto” e incluso dijo que le mandará sus abogados directo a la yugular por difamación. Trump juró en arameo que jamás pisó la isla de Epstein, ¡ni lo han acusado de hacerlo!, ni pillado los medios «patiño».
Noah, durante la pseudo gala, se burló de Trump y su afán de quedarse con Groenlandia, diciendo que «ahora que no está Epstein, necesita una nueva isla para encontrarse con Bill Clinton». Trump aseguró que no sabe si Clinton pasó por ahí, pero zanjó que él ni con GPS llegó ahí, y le exigió a Noah «ponerse serio»… ¡peladito y a la bolsa!
Además de su show de payasos, Trump criticó los Grammy, tachándolos de «lo peor del mundo mundial» y casi que imposibles de ver, comparando a Noah con Jimmy Kimmel (lo que faltaba). La ceremonia, aparte del papelonazo de Trump, también tuvo protestas contra la política migratoria del gobierno, con Bad Bunny y Billie Eilish de protagonistas.
Y mientras el circo sigue, Trump encargando pañales por el vertido en Maryland… ¡local! Pero ¿quién necesita circo pudiendo leer estas bombas de noticias al paso? ¡Con razón Trump odia tanto a los Grammy, con las que le caen entre líos! ¡Te recomendamos estas joyas para mantenerte bien enterado!
