El PAN propone reformar la Ley Federal del Trabajo para darle un poquito de flexibilidad a las madres trabajadoras. ¡Qué generosos! Resulta que quieren que las mamás puedan teletrabajar uno o tres días si tienen que cuidar a sus retoños por cualquier motivo de fuerza mayor. ¡Puro corazón!
La brillante idea de la diputada Verónica Pérez Herrera es que las madres, para disfrutar de esta prebenda, tendrán que llegar a un acuerdo con su jefe sobre las tareas que harán en casa. Ah, ¡qué detallazo! Como si no tuvieran suficiente con cuidar de su criatura y aguantar al patrón, ahora tendrán que hacer malabarismos para conciliar trabajo y maternidad.
La legisladora explicó, ¡tómense un trago de miel!, que las madres solteras sufren más por no tener opciones flexibles y contribuyen a que las diferencias de género sigan metiendo baza. ¡Ser madre y soltera es una batalla campal en el siglo XXI! Y claro, si no les damos una manita, seguirán en desventaja. ¡Maravilloso!
Según el Inegi, en México, 4.18 millones de mujeres que son madres están solas con sus retoños y trabajan. ¡Menuda locura! Estas heroínas modernas se las ven y se las desean para sacar adelante a su familia sin ayuda, y encima, tienen que lidiar con jefes inflexibles que no entienden que la vida es un caos constante.
Porque, ¿qué importa el estrés de equilibrar el trabajo y la familia cuando tenemos una ley laboral cuadriculada que solo añade más presión a estas valientes guerreras? Las estructuras laborales arcaicas solo consiguen que las madres solteras se sientan al borde de un ataque de nervios todos los días. ¡Pero claro, una reforma a medias es la solución!
¿Será que en la próxima reforma nos regalan un holograma para cuidar a los niños mientras trabajamos? ¡Viva la flexibilidad laboral a cuenta gotas! ¡Bravo por el PAN y su despliegue de empatía sin fronteras para las madres trabajadoras! ¡Un aplauso para nuestros queridos políticos que siempre saben qué nos conviene sin preguntar!
