Autoridades de México y Estados Unidos confirmaron la detección del primer caso del gusano barrenador del ganado en Tamaulipas, ¡ah chingao! Sí, ese bichito peligroso que nadie quiere ver cerca, ¡y menos en ganado que se va pal’ norte!
Resulta que, en Tamaulipas, a casi 200 millas de la frontera gringa, decidieron probar suerte con esta plaga, afectando al estado exportador de bovinos. Qué suerte, ¿no? Porque, aunque Nuevo León ya tuvo su ración de gusanos, Tamaulipas sigue teniendo permiso para exportar su ganado. ¡Vaya, vaya, qué maravilla!
Pero la cosa se pone buena cuando te enteras de que este gusano barrenador en Tamaulipas fue hallado en una zona sin ganado en tránsito. ¡Sí, así es, localmente transmitido! Nada de importaciones, ¡bien por ellos! Seguro los gringos están emocionados con esta noticia, ¿o no?
El USDA y el Senasica andan de fiesta, actualizando sus bases de datos con este nuevo caso, el de un ternero de apenas seis días. ¡Qué bonito detalle! Y es que desde que llegó la plaga en el 2024, México ya lleva más de 13 mil casos detectados. ¡Un récord mundial, vaya!
Y con todo esto, la carne se volvió un lujo. Gracias a la incompetencia y desidia de las autoridades, ¡los precios se fueron al cielo! ¡Qué razón tienen! Con la escasez de carne, las empacadoras en EU se han ido a la quiebra. ¿Quién iba a pensar que un gusano pondría de rodillas a toda una industria?
Y ahí vamos, con las autoridades tomando medidas extremas, prohibiendo la llegada de ganado del sureste a Nuevo León. ¡Qué flexibles y comprensivos, caray! Y así seguimos, con chanchullos y negligencia, ¡qué combinación ganadora! ¡Viva México, señores!
