**Contenido bajo el radar: Aparece Elon Musk en archivos de Epstein**
El tanque de tiburones de la élite parece tener un nuevo habitante: Elon Musk, el magnate de Tesla y SpaceX, se ha visto involucrado en los archivos de Jeffrey Epstein, el depredador sexual fallecido. Aunque el mismísimo Musk ha salido a deslindarse de cualquier ligera sospecha con la agilidad de un gato caído en agua hirviendo.
En esos caldeados correos, Musk se hace presente como un remitente curioso, lanzando la pregunta fulminante: «¿Cuándo es el mejor momento para hacer desastres en tu isla?» ¡Boom! Pero ni se emocionen, el chico se defiende como gato boca arriba en el fregadero: jurando que su trato con Epstein fue más seco que un estanque en verano. Y que si había invitaciones a jolgorios noventeros, él jo, jo, jamás aceptó.
Musk, en su estilo único, alega que no le interesa quitarse cochambre de encima, sino ver a los maleantes de Epstein tras las rejas. Como diciendo: “Nunca pisé las fiestas de Epstein, ¿ok? Ah, y por si no entendieron la indirecta, quiero ver a los culpables tras las rejas. Y si hay que señalar culpables, que empiecen a temblar».
Los documentos de Epstein revelan más trapos sucios que una lavandería de barrio, con más de 3 millones de páginas de chismes, fotos y elenco de invitados VIP, donde Musk se luce como invitado de honor en este circo del crimen. Aunque por ahora, no hay pruebas concretas de que se haya embarrado en las fechorías que llenan los archivos.
Mientras se prende la mecha de las interrogantes y dudas sobre la telaraña de Epstein, la pregunta es clara: ¿Qué hacía Musk ahí en primer lugar? ¿Una fiesta a la que le invitaron por error? Solo el tiempo y las investigaciones nos dirán si el ilustre Musk estuvo realmente pululando por la isla del infame Epstein, o todo fue una serie de malentendidos en el Tinder del jet set mundial. En fin, un nuevo capítulo en el cuento de hadas de la élite.
