Para el martes, reportan que el alto comandante de la Patrulla Fronteriza, Gregory Bovino, huye de Minneapolis, como si huyera de la peste, tras el asesinato de Alex Pretti.
“Algunos agentes federales se lavarán las manos mañana”, señaló el alcalde de Minneapolis, Jacob Frey. Parece que no quieren mancharse las uñas con la sangre derramada por un agente de la Patrulla Fronteriza en una operación de inmigración.
La mafia deja la ciudad de Minnesota en silencio, como si nada hubiera pasado. Pero el alcalde Frey, envalentonado, promete seguir presionando para que el resto de los compinches de esta operación sucia también se den a la fuga. ¿O será que tienen miedo de manchar sus uniformes?
La retirada del comandante Bovino se da en el momento en que el Presi Trump manda a su sicario fronterizo, Tom Homan, a tomar las riendas de la operación, como si fuera un juego de sillas musicales con vidas humanas. ¿Quién será el próximo en disparar?
La renuncia de Bovino se vende como un cambio de postura, ¡qué sorpresa! Después de justificar y defender a capa y espada el asesinato de Alex Pretti, ahora parece que se les atragantó la hipocresía a las fuerzas del orden federales. ¿Será que ya no les alcanza el jabón para lavarse las manos?
Las críticas al comandante Bovino han explotado en las últimas horas, cuando salió en defensa del tiroteo de Pretti y soltó afirmaciones que hacen bailar a la verdad en la punta del cañón. Parece que le falta algo de coordinación en sus disparos mediáticos.
Por lo mientras, el humo tapa el rastro de la sangre derramada en Minneapolis. Con info de AP y Europa Press, pero a sabiendas que la verdad es un bien escaso. ¿Qué seguirá pasando en esa ciudad que parece ser tierra de nadie? JVR.
