**¡TRAGEDIA SIN PERMISO NI JUSTICIA!**
La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México, o sea, la FGJCDMX, le está poniendo el collar a 13 por el caso de los periodistas muertos en el festival Axe Ceremonia. Sí, esas empresas broncas que armaron su show sin los permisos ni evaluaciones chulas, logrando que se les viniera el escenario encima a los fotógrafos Citlali Berenice Giles Rivera y Miguel Ángel Hernández Rojas. ¿Qué tal la formalidad?
Los abogados de la familia, sin rodeos, soltaron la sopa: la Fiscal Mercedes Karina Granados se lanzó contra OCESA y Lobo, empresas que se echaron la bolita por ahí el 20 de enero. ¡Ah, pero no crean que se les cayó de repente, la vaina se armó desde el 14 de enero! Ya van cinco empresas metidas en este polvorín y ocho personas señaladas por dejar dos vacíos en el periodismo gráfico.
Y ahí va el jalonazo: los jueces le echaron ojo a la Fiscalía, que tuvo que quitarse la venda para ver a OCESA y Lobo. Pero claro, aquí no paran los dramas: a 99 días de la tragedia, la familia de Rojas Hernández se queja de que la audiencia simple y llana sigue en pausa por un amparo. El crimen no para, aunque el proceso sí.
¿Y qué dice Raúl Giles? ¡Pues que hay malandrines tratando de marear la perdiz, desviando la atención en vez de hacer justicia! Mientras tanto, la defensa de la familia Rojas Hernández no la mide y denuncia que el proceso está más lento que una tortuga con bastón de oro. Las estructuras sin permiso que mataron a dos vidas siguen siendo un pendiente en esta novela macabra.
La moral de la historia en un ambiente de cinismo y poder sigue siendo clara: el show debe continuar, incluso si eso implica dejar cuerpos en el escenario. ¡A ver si despiertan del letargo!
