**Alerta:** Los gringos se frotan las manos con Groenlandia
Donald Trump, ese negociador de altos vuelos, aseguró que ahora sí tiene las llaves de Groenlandia en el bolsillo. Después de convivir con sus cuates de la OTAN, el tramposo Presidente de los Estados Unidos gritó a los cuatro vientos que ya tiene un pase VIP para la isla helada. ¿Cómo lo consiguió? Bueno, nada de amenazas de aranceles ni juegos de guerra, solo firmó un papelito con sus amigos de la alianza.
Según el magnate, esto les permite maniobrar a su gusto en esas tierras árticas, sin límites ni plazos, claro, para combatir a los enemigos imaginarios Rusia y China. Pero, ojo al parche, los detalles del chanchullo siguen en el aire, solo falta que Dinamarca le dé el sí quiero al plan en un par de semanas. ¿Se lo creerán? Trump ya anda de vende humo con su «ya les contaré».
Y mientras en Europa evalúan si se los fregaron, el líder Rutte asegura que los ejércitos OTAN se están relamiendo con esta chamba nueva. Ahora Dinamarca vino a poner el pecho, rápido y derechito: ni se les ocurra cuestionar su soberanía sobre Groenlandia, eso es intocable, clásico de ellos. Pero al final, todos contentos, hablando de reforzarse en el Ártico, como si fuera el mejor barrio para ir de parranda.
Y qué decir del primer ministro groenlandés, Jens-Frederik Nielsen, que ni idea tiene de qué acordaron, pero igual se sube al tren. Eso sí, que respeten sus terrenos y las reglas del juego, para él eso es básico. Aplaude que Trump descartara la opción de la fuerza, menos mal, parece que le sacó al reto.
Y con esta movida, los mercados se pusieron picosos, con récords históricos a la orden del día. Pero no todo brilla desde Bruselas; Kallas, la jefa de la UE, suelta su desagrado y reclama unidad, que entre aliados se peleen, solo le da gusto a los intrusos. Y otros líderes europeos ya están urdiendo un plan, incluyendo a los escandinavos, Estados Unidos y Canadá, para blindar el Ártico. Mientras Trump sueña con poner su escenario antimisiles, Rutte aclara que eso no estaba en la cháchara reciente.
Así andan las cosas, con Groenlandia como la joya de la corona, repartiendo privilegios y falsas promesas en Davos. Esto se va a poner bueno, ¿qué les deparará el futuro a esos que sueñan con pisotear a los demás? Habrá que esperar a la próxima movida para saber cómo acaba este juego de tronos moderno, donde los poderosos juegan con los territorios como si fueran cartitas de Monopoly. ¡Qué emoción!
