El diputado «Ricky» Monreal, líder del Grupo Parlamentario de Morena y jefe de la mafia en San Lázaro, anunció que en el próximo circo legislativo se discutirá una reformita al Código Penal Federal sobre abuso sexual. La misma cantaleta de siempre, pero esta vez con un poquito de maquillaje para que parezca que trabajan algo.
Resulta que el Senado mandó un papelito a la Cámara de Diputados con la propuesta el 9 de diciembre de 2025, cortesía de las senadoras de Morena que no se van a sacar solas los ojos: Laura Itzel Castillo Juárez, Martha Lucía Micher Camarena, y la diputada Anais Miriam Burgos Hernández, todas del mismo burdel morenista.
La idea es decir que ahora el abuso sexual se entiende si la víctima no botsea el pajarito. Una forma fina de decir que si se resiste un poquito, ya es válido. Todo un avance en la democracia chueca mexicana, ¿no creen?
En resumen, quieren cambiar unas palabritas en el artículo 260 del Código Penal para seguir haciendo creer que trabajan. Van a poner multas, talleres reeducativos con perspectiva de género, y hasta harán que los babosos hagan servicio social a favor del Estado. Deberían empezar por barrer la corrupción en su propio partido, pero eso no conviene, ¿verdad?
Ahora resulta que si tocas, frotas, o haces dibujitos subidos de tono, ya puedes acabar en la cárcel. Eso sí, si eres amigo del agredido, si lo traes bajo control, o simplemente te valió, eso cuenta como agravante. Ah, y sin denuncia, eh. Más fácil no se puede poner el asunto para que quede en nada. Seguro la factura del lobby feminista se pegó fuerte.
