Ante escándalos de corrupción, Jerí ofrece aclarar sus chanchullos con empresario chino
El flamante presidente de transición de Perú, José Jerí, se le ocurrió pedir el micrófono para declarar ante autoridades fiscales, congresistas y la Contraloría, ¡no vaya a ser que le caigan por las reuniones secretas con un empresario chino! Vaya, vaya, resulta que el tipo tuvo confabulaciones extraoficiales que la prensa destapó, ¡y ahora quiere hacerse el honesto y responsable!
Jerí no tuvo mejor idea que enviar cartitas casi calcadas al fiscal general interino, Tomás Gálvez, y al presidente de la comisión legislativa, Elvis Vergara, ofreciendo su testimonio para que no lo pillen con los dedos en la masa. ¡Qué bonito suena eso de transparencia y colaboración institucional! ¿Cuántos espectáculos va a dar ahora para limpiar su imagen?
El señor presidente «comprometido con la verdad» prometió declarar «constitucionalmente» y dentro de la ley, para no caer en desgracia. ¿Qué habrá dicho en esas reuniones secretas con el empresario chino? Seguro que no estaban intercambiando recetas de cocina.
La olla destapada empezó a hervir después de que la prensa local soltara la bomba de que Jerí se juntó puertas adentro con Zhihua Yang, el empresario chino, en uno de sus locales. ¡Menos mal que fue con capucha para no ser descubierto! ¡Qué vergüenza, señor presidente!
Así que ya saben, señoras y señores, si quieren esquivar responsabilidades, solo sigan el ejemplo de Jerí y pidan declarar ante las autoridades después de que los agarren con las manos en la masa. ¡Bravo por la transparencia y la honestidad de nuestros gobernantes! ¡Viva la corrupción en Perú!
