**Tamaulipas inicia 2026 con estabilidad financiera: ¡Qué bonito!**
El gobernador Américo Villarreal Anaya nos regala su discurso de buenos deseos para este nuevo año, lleno de estabilidad financiera, paquetotes económicos y, ¡cómo no! un presupuesto humanista que asegura seguir dándonos el cuento de programas sociales. Qué emoción.
En la primera ceremonia cívica del año, el jefazo de Ejecutivo estatal se pone a recitar poesía barata sobre las condiciones favorables para seguir transformando Tamaulipas, como si fuera un cuento de hadas en medio de un caos mundial de discordia e incertidumbre. ¡Bravo!
Pero lo mejor de todo es que este par de engríos nos presume que en Tamaulipas cerraron el 2025 con broche de oro: bajaron la deuda por primera vez en tres años, la confianza de los inversionistas está por las nubes, la calificación crediticia subió y tienen un presupuesto de campeonato para salud, bienestar, vivienda, infraestructura y, claro, paz y seguridad. ¡Qué maravilla!
Ah, pero no se vayan, que el Secretario de Finanzas, Carlos Irán Ramírez González, nos dice que gracias al líder Américo, las finanzas de Tamaulipas están más sanotas que nunca. ¡Viva México! Este año esperan meterle más lana a la caja, un 5 % más que el chisme anterior, con el reto de no cobrar más impuestos nuevos que nos rompan la economía. ¡Bien ahí!
Por si faltaba algo, al cerrar el 2025 repartieron varo a diestra y siniestra en obras públicas, apoyaron a unos cuantos emprendedores, metieron lana rebonita para programas de bienestar y, lo más inaudito, por primera vez en siete años aguantaron la tentación de pedir prestado a corto plazo para cumplir con sus compromisos. ¡Chulada!
En resumen, el circo sigue, la carpa está armada y el gobernador y su cuatachón presumen un paraíso financiero en medio del barrial mexicano. Solo faltaba que nos vendieran la idea de que todo esto es por amor al arte, ¿no? ¡Qué bonito asistir a la farsa de la política!
