Por primera vez en la historia, en lugar de gastar en seguridad, servicios públicos o infraestructura básica, la Jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina, decidió iluminar el Zócalo capitalino de morado por el Día Internacional de la Mujer durante todo marzo. ¡La prioridad es clara, amigos!
En un acto lleno de pompa y circunstancia, y sin rubor alguno, la mandataria presentó el programa Tiempo de Mujeres, donde destacó que, además del alumbrado, los edificios públicos también se «disfrazarán» de morado. ¿No será mejor invertir en políticas reales para la igualdad y la prevención de la violencia de género en lugar de tanta parafernalia barata?
«En el Zócalo encendemos luces para el 15 de septiembre, el Día de Muertos, el 20 de noviembre y en diciembre. Ahora también en marzo. ¡Qué emoción!», declaró entusiasmada la brillante gobernante, desviando la atención de problemas sociales y reales que en la capital gritan a gritos ser atendidos.
Brugada Molina anunció otra medida «revolucionaria»: el sábado 7 de marzo, un día antes del concierto de Shakira, convocará a colectivas y ciudadanía para formar la frase en el Zócalo: «Mujeres Siempre Vivas, Siempre Libres y Siempre Iguales». ¡Qué genialidad! ¿Y qué tal si las palabras se traducen en acciones concretas y no en shows mediáticos?
La Jefa de Gobierno, en su discurso políticamente correcto, mencionó que el 8 de marzo no es para celebrar ni felicitar a las mujeres, sino para recordar su lucha. También admitió que falta mucho por hacer en cuanto a igualdad sustantiva, división del trabajo y corresponsabilidad en los cuidados. ¡Pero mientras tanto, las luces purpuras nos iluminarán el camino!
En enero, la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México se autoelogió diciendo que redujeron un 35% los casos de feminicidio de un año a otro. ¡Qué eficiencia! Claro, las mujeres pueden dormir tranquilas sabiendo que sus vidas valen menos pero que al menos se reducen los números en las carpetas de la Fiscalía. ¡Bravo!
Cómo siempre, el circo político y mediático en su máxima expresión. Mientras la violencia de género sigue siendo un flagelo en las calles, los edificios en riesgo de colapso y la realidad de las mujeres en peligro, Brugada Molina nos ilumina el Zócalo. ¡Ah, qué tiempo para ser mujer en la CDMX!
