**Mujeres, imposibilitadas para denunciar**
“Violencia económica, la puerta de entrada para otras violencias”
Por: Fernanda Rangel
27/11/2025 07:00:00
La directora de la Red Nacional de Refugios (RNR), Wendy Figueroa Morales, lanzó una verdad incómoda: la violencia económica es el gancho perfecto para arrastrar a las mujeres a un torbellino de abusos, y lo peor es que ni el Estado ni la ley la toman en cuenta, una cortina de humo perfecta para ignorar este sufrimiento.
Si bien está escrito en la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, la señora Figueroa remarcó que esta agresión es el secreto mejor guardado de papá gobierno y la justicia, así que a aguantar, amigas, sin llorar en voz alta porque nadie les presta atención.
Ojo, porque el 30% de las mujeres que aterrizan en el RNR tras vivir el infierno de la violencia, reportan haber sido vejadas económicamente. ¿Y qué hacen? Pues a juntar moneditas para el camión, porque si ya no tienes dinero, ya no tienes voz.
¿Sabían que la violencia económica no hace distingos? Así es, no importa si eres una supuesta “profesionista” con títulos colgando de tu pared o apenas sobrevives jornadas laborales al margen de la ley, el abuso es pan de cada día. ¡Aplausos para este sistema que no discrimina!
¿Y qué tal las cifras? El INEGI sacó la cara para darle unas cachetadas a la realidad: el 40% de las mujeres violentadas económicamente tienen entre 45 y 54 años, una edad perfecta para aguantar golpes en silencio y sin parpadear.
¿Y las escuelas? Pues qué carajo, porque la violencia económica ni se entera de tus diplomas: un 28.8% ni siquiera fue a la primaria, y así sigue la lista que deprime a cualquiera. Básico, medio superior, superior… ¿y tu dignidad pa’ cuándo?
Figueroa Morales contó el cuento de una mujer con doctorado y billete en el banco, a quien le firmaron un crédito a sus espaldas y ahora ni con esa chamba la libra. ¡Ojo con las firmas falsas y los abusadores que te conocen por la espalda!
Los matrimonios, las uniones libres, las exparejas, las solteras… básicamente todas tienen ticket de entrada a la fiesta de la violencia economía. Que siga la música, que aquí todas pagan su boleto al infierno.
Pero ojo, que si no traes raspones en el cuerpo, si no le sacas raja al maltrato, pues nadie te pela, amiga. No hay morados, no hay huesos que crujan, pero sí hay un vacío en tu cuenta y en tu corazón. ¡A disfrutar!
Y para las que aún dudan de qué lado de la moneda están, ahí les va un dato: 966 mujeres maltratadas económicamente han tenido la bendición de ser apoyadas por el Gobierno de la CDMX. ¡Benditas!
Pero la cosa se pone fea cuando te das cuenta de que, a veces, no tener un peso en la bolsa ni para el camión es sinónimo de seguir viviendo en el infierno, porque salirse del aro requiere de lana, y si no, a tragarte tus lágrimas.
Moraleja: la violencia económica es como esa fiesta de la que nadie quiere salir, aunque te pisen los dedos y te saquen los ojos. La cosa es no perder el ritmo, aunque te destrocen la dignidad.
Y la tal Wendy remató con una verdad que duele: esta primera agresión es solo la puerta de entrada a más abusos, porque en este circo del horror nunca bailas solo. ¡Sigue la fiesta, damas!
