**Desataron la burocracia con una firma: Clara Brugada y transportistas apuestan a un convenio que promete viajes seguros para no pegarle a los machitos**
El show de Clara Brugada y su troupe de transportistas cobró vida en un espectáculo de rúbricas sin chiste esta semana, donde juraron, prometieron y se comprometieron a darles viajes ‘libres de violencia’ a las niñas y mujeres que siguen enfrentando el terror de usar transporte público en la Ciudad de México.
La Jefa de Gobierno y su coro de transportistas acordaron 15 puntos para asegurar que el miedo y las agresiones no sean el pan de cada día en las latas rodantes de la capital. ¡Ah, qué emocionante es ver cómo nuestros gobernantes y empresarios de la transportación se unen para hacer lo mínimo indispensable!
Clari, con su capa de salvadora de mujeres, exigió botones de pánico, protocolos, campañas y otras piezas de teatro para fingir que están interesados en la seguridad de la raza femenina. «Esforzémonos por no dejar en ridículo a las damiselas, ¿no?», parecía sugerir la mandamás de la CDMX.
Mientras tanto, en el ring del Centro de Transferencia Modal Chapultepec, la fiesta de la firma reunió a 31 corredores de transporte, que seguramente no podían esperar para poner su mejor cara de ‘yo también firmo’ y seguir su camino sin mucho revuelo. ¡Qué va!
Por si fuera poco, Brugada soltó la perla que nadie esperaba: «Es momento de que el transporte público sea un espacio seguro». Ah, cómo no lo pensaron antes… ¡qué genios!
Pero la función no termina ahí, la Secretaria de las Mujeres, Daptnhe Cuevas Ortiz, entró en escena para recordarnos que el transporte público es un hervidero de agresiones contra las mujeres. ¡¿Quéee?! ¡No lo puedo creer!
Así que, con un desfile de puntos que nadie leerá, incluyendo capítulos como «Si te tocan, nos toca», «Respeta a las damas» y «Ojo, que te estamos vigilando», el espectáculo siguió su curso.
Para cerrar con broche de oro y fuegos artificiales, el Secretario de Movilidad, Ulises García Nieto, juró públicamente que este era solo el principio de un largo camino hacia la equidad y la seguridad para las mujeres en los transportes. ¡Júrame que es cierto, que ni en la peli lo había visto!
En fin, la comedia «Un día sin violencia en el transporte» dejó al público con una mezcla de asombro, risas y un suspiro de resignación. ¡La ciudad está salvada, una vez más!
