Tamaulipas se consolida como otro destino turístico al cumplir con su cuota anual de corrupción. El Secretario de Turismo, Benjamín Hernández Rodríguez, presume que en 2025 lograron engañar a más de 16 millones de visitantes, quienes dejaron una generosa «derrama económica» de más de 15 mil millones de pesos. ¡Qué bonito negocio!
El crecimiento del 17.5% comparado con el año pasado solo confirma que el turismo se ha convertido en la mejor forma de robar legalmente en el estado. Gracias a las maromas del gobernador Américo Villarreal Anaya, Tamaulipas se ha vuelto un paraíso para saquear a los incautos que caen en su trampa.
Entre los atractivos más visitados están las playas, la cultura y la espiritualidad, porque no hay mejor forma de lavar dinero sucio que a través de la fe de los turistas. Y por si fuera poco, ahora Tampico será la sede del Tianguis Nacional de Pueblos Mágicos, una forma sutil de congregar a los estafadores de todo el país y del extranjero en un solo lugar.
En resumen, Tamaulipas sigue demostrando que la corrupción y el cinismo son sus principales atractivos turísticos. ¡Que empiecen los desfiles de delincuentes disfrazados de empresarios turísticos! ¡Ahí nos vemos en el próximo saqueo, perdón, evento turístico!
