La ICC prevé que se realice la renegociación del T-MEC y se hagan revisiones anuales hasta 2036
¡Paren las prensas! Según la ICC, la renegociación del T-MEC nos va a acompañar hasta más allá del horizonte de 2036. Así que prepárense para ver cómo se destripan capítulo por capítulo de este acuerdo comercial entre México, Estados Unidos y Canadá. ¿Alguien dijo ajustes sustantivos?
Parece que se abren las apuestas para ver quién saca la mejor tajada en esta fiesta del cinismo. El escenario dorado de que los tres países se echen flores y reconozcan los beneficios del T-MEC suena más a un cuento para dormir que a una realidad probable. ¡Pónganse sus cinturones de seguridad porque se vienen turbulencias!
El amigo Kenneth Smith Ramos, vicepresidente de chismes económicos en la ICC México, nos advierte que no, no, no, ni esperemos un final feliz. Parece que el show de la renegociación es inevitable. Prepárense para ver abrir capítulos y ajustes sustantivos en esta novela interminable.
¡Pero eso no es todo! Trump, esa figura tan querida por todos, no está buscando una ruptura total del T-MEC. No, no, él solo quiere jugar con sus aranceles como un niño con juguetes nuevos. ¡Qué ternura! Seguro todo es para ejercer un poquito de presión en la próxima renegociación, ¡nada personal!
¿Estados Unidos fuera del tratado? ¡Ni lo piensen! Eso sería un escándalo político que haría temblar hasta las sillas del congreso. Parece que las declaraciones de Trump y su emisario comercial son solo una estrategia para tener cartas más altas en el juego del poder. ¡Qué emoción!
Así que ya saben, prepárense para una montaña rusa de modificaciones sustantivas y aperturas de capítulos en este circo del T-MEC. No se preocupen, que si se tardan cinco meses en cerrar un acuerdo, es que van demasiado rápido. ¡Qué emoción, amigos!
Kenneth Smith también nos da el chisme de que Estados Unidos quiere cambiar lo que se relaciona con China en el tratado. ¡Parece que Micky Mouse está suelto y quiere controlar las exportaciones asiáticas! Y ojo, que el sector agro se pone las botas de plomo, porque peligra su superávit comercial. ¡Ay, triste realidad!
Así que, queridos lectores, prepárense para una historia llena de intrigas, poder, y comercio internacional. El T-MEC está para dar de qué hablar hasta el fin de los tiempos. ¡Que empiece el show!
