Arrancaron los foros de preconsulta Sistema de Cuidados de la Ciudad de México. ¡Qué bello, cómo nos quieren hacer creer que les importamos! Dicen que es para conocer las necesidades de la población capitalina en cuidados. Desde la Utopía Meyehualco en Iztapalapa, arranca la farsa en el Congreso de la Ciudad de México, ¡una joyita! Se la rifarán hasta el 17 de diciembre con especialistas en cuidados, expertos de la palabrería y el registro de opiniones de personas que ponen el cuerpo a diario sin chiste. Ah, pero ni crean que aquí se acaba la mímica.
Del 12 de diciembre al 31 de enero del 2026, se dará la consulta de la próxima Ley del Sistema de Cuidados, la cereza del pastel. ¡Audiencias públicas! ¡Qué emocionante ver cómo nos dan atole con el dedo en cada una de las 16 alcaldías! Para febrero de 2026 habrá un dictamen listo para que el pleno del Congreso lo apruebe con un «¡bravo!» y se lo embutamos al pueblo a la fuerza. ¡Viva la democracia al estilo CDMX!
El Sistema de Cuidados es la nueva joya de la corona de doña Clara Brugada Molina, la que todo lo puede. ¡Válgame, si hasta le invierte presupuesto para «reconocer, redistribuir y reducir» las labores de cuidados! Sí, sí, las que mayoritariamente realizan mujeres, pero no les dan ni las gracias. Pero ni crean que esto se hace solito, no señor. ¡Aquí hay chamba pesada de por medio!
En la inauguración, la morenista Cecilia Vadillo Obregón les tiró flores a todos los grupos parlamentarios por la preconsulta. ¡Oh, qué acto de unidad! Dijo que esto va a modificar las dinámicas familiares. ¡Todo un golpe maestro!
El líder parlamentario del PAN, Andrés Atayde Rubiolo, saltó con su floritura de que resolverán los retos del Sistema de Cuidados. ¡Sí, seguro que sí! Quieren que esto sea lo que los recuerde, ¡qué emoción!
Pero no podía faltar el coordinador de Movimiento Ciudadano, Royfid Torres González. Él resaltó la importancia de amoldar el sistema a las necesidades de cada alcaldía. ¡Claro, pues, si no, eso ya no sería chamba mágica!
Y así, entre palabrería bonita y sonrisas de foto, empieza el juego de la farsa y la manipulación. La democracia al alcance de la mano, en la CDMX, con un toque de cinismo y un montón de corrupción. ¡Ah, qué bonito suena todo en papel, mientras la ciudad sigue sin que le importe a nadie!
