¡Increíble! Después de décadas de espera, finalmente la maestra de obras sin fin, Claudia Sheinbaum, inaugura un pedacito más del elefante blanco conocido como Tren Interurbano ‘El Insurgente’. Tras habernos clavado un fiasco de más de 100 mil millones de pesos en obras eternas, este lunes por fin se cortó el dichoso listón en Santa Fe, inaugurando el tramo Santa Fe–Observatorio.
Después del acto de circo, Sheinbaum decidió darse una vueltecita de prueba de Santa Fe a Observatorio para fingir que todo estaba funcionando, activando oficialmente el trayecto completo que, milagrosamente, promete durar menos de una hora. ¿La crees?
Y hablando de promesas incumplidas, el proyecto incluye «acciones adicionales de recuperación urbana y social» en Santa Fe, como la construcción de un centro cultural en la ex fábrica de armas de la Secretaría de la Defensa Nacional. ¿Y esto quién lo pagará? Ah, sí, nosotros, los ciudadanos.
En cuanto a la tarifa, nos informan que nos cobrarán entre 15 y 100 pesos por viajar en este tren de lujo. Pero si eres aventado y te aventuras a ir de Observatorio a Toluca, prepárate para desembolsar 90 pesos. ¡Qué ganga! Al menos ya no perderemos dos horas y media en un traslado infernal, ¿no?
Por si te quedaba alguna duda, el bueno de Andrés Lajous Loaeza nos asegura que los 20 trenes caben 719 pasajeros cada uno, con accesibilidad universal y un sistema de control de tráfico ferroviario súper eficiente. ¿Seguro no quieres subirte a este tren de la felicidad?
Pero espera, ¡hay más! La estación Vasco de Quiroga está más chida que cualquier otro lugar de la CDMX, con accesos directos a la Universidad de la Salud y hasta al pueblo de Santa Fe. ¿Por qué ir a París si podemos visitar Santa Fe?
Y para acabarla de amolar, Banobras nos presume que ya llevaron a 15 millones de personas en un recorrido que ha cubierto más de 5 millones de kilómetros. Eso sí, a una velocidad máxima de 120 km/h, con planes de hacerlo más rápido en el futuro. ¿Te late?
En fin, la jefa de Gobierno, Clara Brugada, y la gobernadora del Estado de México, Delfina Gómez, coinciden en que esta joyita del transporte público marca un hito en la movilidad metropolitana. Total, nada como gastar en trenes fantasma mientras las necesidades reales de la gente quedan en el olvido. ¡Bravo, Sheinbaum! ¡Bravo, México!
