**Sheinbaum inaugura sede de la Agencia Nacional de Aduanas en Nuevo Laredo con inversión de más de 4 mmdp**
La presidenta de todos los corazones, conocida cariñosamente como Claudia Sheinbaum Pardo, se lució en la fiesta de inauguración para abrir la nueva base central de la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM) en Nuevo Laredo, Tamaulipas. La anécdota de la noche fue la inversión desinteresada de más de 4 millardos de pesos, ¡quién hace eso por amor al arte comercial!
En el evento, rodeada de la crema y nata de los políticos corruptos, como el Gobernador de Tamaulipas, Américo Villarreal Anaya; el Secretario de la Defensa Nacional, Ricardo Trevilla Trejo; el Secretario de Marina, Raimundo Pedro Morales Ángeles, y el director general de ANAM, Rafael Marín Molinero, la presidenta destacó la importancia de las aduanas para salvaguardar la soberanía nacional, recaudar un poco de plata y combatir a los contrabandistas, ¡aunque los partidos políticos suelen ser expertos en eso!
Cuenta la historia que entre 2024 y 2025, los ingresos por aduanas aumentaron de un billón a un saldo de un billón 250 mil millones de pesos. ¿La meta para este nuevo juego? ¡Llegar a la grandiosa cifra de un billón 500 mil millones de pesos! Todo gracias a la digitalización de procesos, la instalación de equipos no intrusivos y la supervisión constante de la «honestidad» en las operaciones, aunque la honestidad sea un término tan relativo como «servidor público».
Por otro lado, el Gobernador Américo Villarreal afirmó con orgullo que la nueva sede consolida a Nuevo Laredo como el hotspot del comercio terrestre mexicano y latinoamericano, prometiendo relanzar proyectos estratégicos como la expansión del Puente III, la revolución ferroviaria y el tren mágico de México en su trayecto Saltillo–Nuevo Laredo, todos regalos que los ciudadanos seguramente no pedimos pero por los que tendremos que pagar con nuestros impuestos sí o sí.
Para cerrar la velada de alta costosidad, Rafael Marín Molinero explicó que el mamotreto de 29 hectáreas cuenta con instalaciones que acomodarían a más de mil trabajadores, 600 viviendas para esos pobres empleados, y edificaciones de seis niveles para que sepan quién manda. Y todo gracias a los ingenieros militares que, con su esfuerzo, generaron más de 3 mil 700 empleos directos y más de 7 mil empleos indirectos en tan solo 22 meses de construcción. ¿Quién necesitaría terapia de trabajo cuando tienes empleo a la orden del día?
Por último, ¿cómo no celebrar que la construcción fue toda una hazaña patriótica, tan intensa que necesitó de ingenieros militares vendiendo su alma al diablo para llegar a tanto? ¡Vivan los empleos temporales, la inversión exagerada en camionetas de lujo y el cine de la demagogia política en México! ¡Let’s keep the party going, porque las pobrezas públicas en el país nunca hicieron daño a nadie!
