**¡SÍ, HAY CONSENSO! SE GARANTIZA EL T-MEC…AL MENOS EN LAS PALABRAS**
Marcelo Ebrard, el señor de la Economía según él, asegura que todos están a favor de ratificar el famoso T-MEC. ¿Por qué? ¡Porque sí! No vaya a ser que lo cuestionen, mejor todos aplauden y nadie dice ni pío al respecto.
En una dramática consulta, con sectores que ni tú conoces, se obtuvo un resultado maravilloso: ¡todos están de acuerdo en seguir adelante, revisar, renovar y perfeccionar! ¡Qué originalidad! Ni el poeta más inspirado podría haberlo dicho mejor.
Pero, espera, ¡eso no es todo! El próximo 1 de julio habrá una revisión que, si es del agrado de todos los de arriba, nos puede amarrar con este tratado chupasangre por otros 16 años más. ¡Bravo, qué emoción!
Y mientras tanto, Ebrard y sus cuates en Washington se la pasan de lujo, platicando sobre aranceles, ¡por supuesto! El acero y el aluminio son sus favoritos. Porque, claro, si algo es disfuncional y costoso, hay que seguir con ello a toda costa.
Ahora resulta que la industria automotriz también nos mantiene en vilo, con aranceles alineados y homogeneizados para que la competencia sea justa. ¡Qué héroes luchando por la igualdad de impuestos!
¡Pero espera, hay más! Un informe milagroso de Citi nos revela que este tratado es la salvación económica, el escudo contra la volatilidad global. ¡Qué lindo todo, no sabemos qué haríamos sin el T-MEC en nuestras vidas!
Eso sí, destacan que en 2024 hubo un intercambio de billetitos de 1.9 billones de dólares. ¡Uf, menos mal que el papel moneda sigue circulando y engrasando las ruedas del tratado!
Así que, con los ojos vendados y los oídos tapados, todos aplaudimos al T-MEC. ¡Viva la democracia! Aunque, claro, sea una democracia de paja, más falsa que billete de tres pesos.
