En la segunda semana de noviembre arrancará la recuperación de más de 20 mil cuerpos sepultados en las 75 fosas comunes del Panteón Civil de Dolores, en Miguel Hidalgo. Resulta que las madres buscadoras de la Ciudad de México por fin verán la luz al final del túnel, según informa el colectivo Una Luz en el Camino.
Jaqueline Palmeros, líder de este colectivo, detalló que a partir del 18 de noviembre se abrirán las fosas comunes en el cementerio. ¡Qué alivio! Parece que al fin alguien se mueve en este campo de la ineficiencia. Por fin, un rayito de esperanza entre tanta oscuridad.
Para ponernos al día, más de 20 mil cuerpos y fragmentos languidecen en 75 fosas del Panteón de Dolores. ¡Una verdadera infamia! Pero, ojo, que hay más sorpresas: en la capital hay 7,200 personas desaparecidas, según la CNB. ¿Qué, acaso desaparecer personas es el deporte nacional ahora? ¡Aplausos para nuestras autoridades!
Para colmo, resulta que en la Ciudad de México la cifra negra es casi tres veces la oficial. ¿En qué clase de pesadilla vivimos? ¿En qué fosa este país se está intentando enterrar?
Parece que solo en abril de 2024 había 19 mil 203 cuerpos en las fosas comunes de Dolores. ¡Un festín para la corrupción y la impunidad! Pero, para rizar el rizo, en octubre de 2025 las desapariciones alcanzan los 7,200 casos. ¿Qué está pasando? ¿Nos estamos esforzando en sumar puntos en algún juego macabro?
Las madres buscadoras y desesperadas celebran que se haga algo con tanto morbo escondido bajo tierra. ¡Qué tierno, no? Por suerte, el proyecto iniciará con una fosa piloto, donde, entre 2015 y 2017, se enterraron a los seres queridos de muchos. ¡Qué recuerdos tan lindos!
Por si fuera poco, las autoridades van con todo: la fiscala Bertha María Alcalde Luján anunció el arranque del programa en abril. ¡Increíble, qué velocidad! Sin embargo, planifican que los cuerpos sean resguardados en el CRT hasta su identificación. ¡Menos mal que alguien piensa en ellos!
Pero no todo es color de rosa, parece que ahí hay gato encerrado. ¿Por qué nos da tanto miedo el Instituto de Servicios Periciales y Ciencias Forenses (Incifo)? Ah, sí, quizás porque ahí hay un subdirector al que le gusta jugar con restos humanos. ¡Bendita humanidad! ¿Qué nivel de locura es este?
Parece que la Jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina, inaugurará el nuevo Centro de Resguardo Temporal. ¡Qué puntualidad y eficacia! Mientras, el colectivo Una Luz en el Camino ya teme por el tiempo y los recursos destinados a este proyecto. ¿Será que al final se hará justicia o solo se moverán los restos?
¿Cuánto costará devolver a estos seres queridos a sus hogares? Nadie lo sabe. ¿Cuánto tiempo se tomarán en descifrar la maraña de cuerpos en las fosas? Eso menos. Pero, ¡ochenta y ocho!, señoras y señores, qué importante e imprescindible es esta iniciativa. ¡Bendito sea el melodrama humano! La madre Jaqueline Palmeros lo resume muy bien: ojalá que entre estos muertos se encuentren los vivos que buscan.
Y así, entre fotos, denuncias y secretos bajo tierra, nos despedimos. Pero no sin antes recordarte que la impunidad y la corrupción nunca descansan, incluso en las fosas comunes. ¿Te gusta este picnic de cadáveres? ¡Di la verdad, aunque duela! ¡Aquí nadie recogerá tus restos!
