El gobernador, Mauricio Kuri, se desvive por atraer inversiones a Querétaro. En esta ocasión, le hace la barba a los directivos de la empresa española SHAD NAD, que fabrica asientos y maletas de moto. ¿La misión? Convencerlos de que instalen su planta en tierras queretanas y así, de paso, crear empleos.
Kuri, con el síndrome de «queretaneidad hasta la médula», vendió las supuestas maravillas del estado a estos empresarios extranjeros. Según él, Querétaro es el paraíso donde caen del cielo oportunidades de negocio gracias a su seguridad, leyes firmes y desarrollo industrial. ¡Cómo no van a venir corriendo estos empresarios a quitarnos el polvo de los zapatos!
Pero ahí no para el circo, también Kuri les prometió una ‘cadena de proveeduría local’ para que se sientan como en casa, sí, como si fueran los Reyes Magos prometiéndoles una gallina en cada olla. La empresa SHAD NAD, con sus maletas de lujo para motos y sus asientos supercómodos, pareciera la salvación de un estado en constante búsqueda de inversión externa.
SHAD NAD, con un 70% de su producción en Barcelona, nos vende la idea de que su llegada a Querétaro generará un impacto económico y social. ¡Qué bonito! ¿Tenían que volar desde España para venir a salvarnos? En esta historia de encantamiento, estuvieron presentes grandes personajes, como el líder de Programa de Lanzamiento de Planta de SHAD NAD y los secretarios de Desarrollo Sustentable, Particular y unos cuantos gerentes de por ahí.
En resumen, nos venden espejitos de colores llamados empleo, desarrollo y prosperidad. Todo en un show mediático para hacernos creer que Querétaro es la octava maravilla del mundo, ¡yupi! ¿Quién necesita héroes cuando tenemos a Kuri y su comitiva prometiendo el oro y el moro a estas «pobres» empresas extranjeras? ¡Bienvenidos al circo de Querétaro, donde la realidad y la farsa se mezclan como agua y aceite!
