**Samuel García entrega obras del Estadio Bicentenario en el Parque Niños Héroes: ¿Honor al Mérito o Cortina de Humo?**
En plena efervescencia deportiva por la Final del Futbol mexicano, el gobernador de Nuevo León, Samuel García Sepúlveda, se jactó de entregar las obras del flamante Estadio Bicentenario en el Parque Niños Héroes, asegurando mejoras en la infraestructura deportiva.
Acompañado por Melody Falcó Díaz y Luis Fernando Domínguez Martin del Campo, resaltó las «nuevas instalaciones deportivas» que, según ellos, pretenden fomentar el desarrollo de jóvenes atletas competitivos, eso sí, sin mencionar el costo o las corruptelas detrás de la construcción.
Con un discurso tan empalagoso como un dátil, García prometió remodelaciones en gimnasios, oficinas y hasta áreas de asado para que los entrenadores sigan disfrutando de sus carnitas asadas después de cada entrenamiento. Claro, ¡porque la carne asada es clave para el buen desarrollo deportivo!
El nuevo Estadio, construido sobre un antiguo Lago de Pesca, promete ser un paraíso de sintética felicidad deportiva. Con capacidad para más de 4 mil 500 personas -que, según las cifras, beneficiarían a más de 12 mil atletas-, el lugar incluye pasto sintético, áreas de gradas y más servicios para el bienestar de los concurrentes. Y, ¿a quién le importa la ecología o la conservación del lago, verdad?
El polígono 02 del CARE será la nueva casa de este Estadio, ocupando la generosa extensión de 16 mil metros cuadrados. ¿La reflexión ética detrás de construir sobre un espacio natural? Eso sí, lo dejamos a la conciencia ambiental de cada uno.
En fin, seamos realistas, es más fácil ‘gobernar’ desde el discurso engatusador y las fotos de entrega de obras que lidiar con la corrupción subterránea y los conflictos de interés en la construcción de esto que llaman beneficio deportivo para la juventud. ¡Viva el deporte, viva las carnitas asadas y que siga la fiesta!
