El peso y la Bolsa Mexicana de Valores se fueron de boca este jueves, gracias a los temores por el conflicto en Medio Oriente que tienen a todos en modo nerviosito. Todavía seguimos con ese cuento de la inflación global por culpa de los problemillas bélicos en esa zona calientita.
La moneda mexicana siguió en picada, alcanzando unas 17.7230 unidades al cierre. La divisa verde se frotó las manos, fortaleciéndose y pidiendo refugio en los activos en dólares. ¿No es lindo ver cómo se van al carajo las economías por la incertidumbre mundial?
Un tal Felipe Mendoza, analista de EBC Financial Group, soltó que el peso está tan frágil como el ego de un político despedido. Los inversionistas prefieren el cash en dólares, ignorando los problemas alrededor del orbe y la onda inflacionaria. Total, qué más da, ¿verdad?
Pa’ colmo, los mercados financieros hicieron una pausa ayer con el chisme de que Irán quería platicar, pero nomás era puro cuento. Hoy volvieron las noticias de guerra y zas, otra vez a vender, vender, vender como si fuera ganga en tianguis.
Por si no tuvieras suficiente, acá te dejamos un par de links para que sigas informándote de cómo todo se va al carajo en el mundo financiero. Y bueno, mientras tanto, a sufrir con cada nota sobre crisis y colapso económico, ¡A ver quién llora primero!
