¡El Metro de la Ciudad de México le aplaude a la RTP por su «óptimo» servicio de apoyo! ¿Óptimo en qué, en darnos más razones para dudar de que en este país algo funcione como debe ser?
Resulta que con 50 vehículos de la RTP hicieron el circo para llevar a la raza en la Línea B, ¡perdón, en las estaciones Villa de Aragón – Morelos! Y adivinen, no hubo ¡ni una sola cagada! ¡Qué prodigio en este paraíso de corrupción e ineficiencia!
Los chilangos se subieron a esos camiones con la esperanza de llegar vivos, y ¡oh sorpresa!, llegaron. ¡Milagro! Y para cerrar con broche de oro, hasta operativo especial hicieron en las estaciones Morelos y Villa de Aragón. Seguro con alfombra roja y todo para los pobres usuarios.
Pero no se preocupen, la obra maestra de colado de trabes y la instalación de durmientes sintéticos por fin llegaron a su fin. La reanudación de operaciones en la Línea B es el show de la semana, ¡aplausos para todos!
Y cómo olvidar al héroe de la película, Adrián Rubalcava Suárez, que se saca la lotería con la comprensión de los usuarios. ¿Comprensión? Ah, claro, la misma que la que piden los maestros cuando les recortan el presupuesto.
¡Que viva la demagogia y el cinismo! ¡Aquí, en este país surrealista, todo es óptimo y maravilloso! ¡Hasta que te das un madrazo en un camión RTP, claro está! ¡Que viva México, señores, que viva México!
