**Oaxaca, el paraíso de Salomón Jara Cruz**
En un acto de descaro digno de aplauso, el gobernador Salomón Jara Cruz se trepó al pódium para soltarnos la joyita de que Oaxaca está literalmente en su mejor momento económico. ¿En serio? ¡Vaya, vaya, vaya! Dijo que la entidad duplicó sus ingresos, redujo de manera milagrosa la deuda heredada y, para hacerla corta, alcanzó récords en crecimiento económico y empleo. ¿Y no se le cayó la cara de vergüenza al soltar esa sarta de patrañas?
Durante su Tercer Informe de Trabajo y Resultados, nuestro amigo Salomón presumió que su administración, en un agasajo a la corrupción, pasó de recaudar 3,800 millones de pesos a 7,000 millones en solo tres añitos. ¡Qué eficiente, no cabe duda! Y claro, ese dinero lo invirtió en «programas sociales» y en la ejecución de miles de obras. ¿Será que van a hacer una estatua en su honor por semejantes gestas?
Pero agárrense, que la joya de la corona es el manejo de la deuda. El buen Salomón se jactó de que pagó más de 14,600 millones de pesos de capital, además de los intereses. ¡Ah, qué lindo! ¿Y todo esto para decir que han sacado a unos cuantos de la pobreza? ¡Qué generoso ese gobernador!
Y para rematar la fiesta de la corrupción bien disfrazada, Salomón alardeó de que Oaxaca es el primer lugar en industrialización, PIB y construcción. ¡Qué honor, casi se me caen las lágrimas! Y de paso, se secretó que superó la inversión extranjera del sexenio anterior. ¡Qué nivel!
Y claro, no podía faltar el portafolios de inversiones con la cereza en el pastel: el Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec. Vamos, ¿ya se ve la Playa de Salomón en el horizonte?
¿Y saben qué? Nos quieren ver la cara de pendejos con semejantes cuentos chinos. Pero tranquilo Salomón, aquí estamos nosotros para recordarte que en este circo, sabemos contar los billetes.
¡Hasta la vista, baby!
